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Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales

Dr. José Luis Lezama
Profesor-Investigador / Professor -Researcher
Director del Seminario Interdisciplinario sobre Estudios Ambientales y del Desarrollo Sustentable / Director of the Interdisciplinary Seminar on Environmental and Sustainable Development

jlezama@colmex.mx

sábado, 8 de octubre de 2011

Siete mil millones

Reforma

Sábado 8 de octubre 2011

Siete mil millones
José Luis Lezama

La demografía nació de la cifra y de la muerte, de las tablas de mortalidad en tiempos de peste…
Pierre Chaunu

A la memoria de José B. Morelos, querido demógrafo.

En un recorrido por las calles de Delhi, Paul Ehrlich, especialista en insectos de la universidad de Stanford y autor, en 1968, del alarmante e influyente libro, La Bomba Poblacional, tuvo una especie de iluminación, que le permitió pasar, como él mismo dice, de un entendimiento intelectual de la explosión demográfica, a uno emocional: las calles de Delhi se le aparecían abarrotadas. Gente comiendo, lavando, durmiendo, gritando, defecando, colgados de los autobuses, arriando animales: “gente, gente, gente, gente”. En India la sobrepoblación dejaba de ser una metáfora. Su libro fue uno de los iniciadores de la conciencia ambientale inspirador de las drásticas políticas demográficas de los años setenta. Ehrlich veía en el crecimiento excesivode la población una enfermedad, remediable mediante su drástica reducción, aun cuando fuera de manera forzada, (R. Kunzig 2011).
El próximo 31 de octubre ha sido escogido por las Naciones Unidas para simbolizar el nacimiento del habitante siete mil millones. Mil millones más que hace doce años, en un mundo que no parece haber hecho nada para ser menos pobre y desigual, menos autoritario y jerárquico, factores a los que se atribuye en parte la sobrepoblación. Las tendencias demográficas indican que la población mundial no logrará su estabilización antes del año 2050 con un volumen de alrededor de 9 mil millones, o tal vez hasta el 2100, con cerca de 10 mil millones.

El creciente incremento demográfico ha generado la idea de la necesidad de control, y ha hecho surgir también una fijación, una obsesión por los números. William Petty (1623-1687), que junto con John Graunt, es considerado padre de la demografía moderna, pensaba que la población mundial en los tiempos del Juicio Final, que él ubicaba dos mil años más tarde, llegaría a los 20 mil millones. También por esos tiempos, A. V. Leeuwenhoek (1632-1723), tal vez el primer hombre en observar espermatozoides en un microscopio de su propia invención, sostuvo que la Tierra podría tolerar una población de 13.3 mil millones de personas. Robert Malthus mostró gran preocupación por el descontrol del factor demográfico y la menor tasa bajo la cual crecía la producción de alimentos, advirtiendo que si los hombres no hacían nada, el desequilibrio sería corregido por la misma naturaleza mediante el hambre, la guerray la muerte.
Las proyecciones y las políticas demográficas parten de muchos supuestos. Uno de ellos plantea que la Tierra no tiene capacidad para alimentar a una población de 7 o 10 mil millones de habitantes; lo cual parece cierto. No obstante no se dice cuáles son las características de los sistemas sociales y políticos que generan esta imposibilidad. Se dice también que la reproducción humana no es sólo biología y que resulta del contexto sociopolítico y cultural, mostrándose altamente sensible a la educación y el bienestar. No obstante, las políticas de población han privilegiado la planificación familiar y los métodos definitivos. En India los llamados campos de esterilización constituyeron parte de la política demográfica, recurriéndose al Estado de Emergencia para imponer la esterilización masiva.
La alta fecundidad en diversas partes del mundo, lo mismo que la depredación y sobre consumo de los recursos de la naturaleza, se deben a factores de orden económico, político y cultural que muchos reconocen pero contra lo cual no se toman medidas. Cambios en la distribución del poder y en la mentalidad no sólo parecen irrealizables, sino peligrosos para el statu quo. La transformación de los patrones reproductivos mediante el mejoramiento de los niveles de vida de los pobres, la promoción de una mayor capacidad de decisión y poder de las mujeres en su sexualidad y reproducción, son sólo parte del discurso poblacional. Se busca en cambio el control demográfico directo, forma efectiva de control social, particularmente de la mujer. Y sobre todo lo más barato y seguro para el establisment: la planificación familiar dictada por el Estado, la esterilización forzada.
¿Son viables las expectativas de las Naciones Unidas respecto a la estabilización y paulatino descenso de la población mundial, bajo el supuesto de que para lograrlo los países pobres dejarán de ser pobres? Las tendencias del sistema económico mundial, en los últimos 100 años, muestran que los países ricos, salvo raras excepciones, son los mismos, y la pobreza no parece dar muestra de haberse reducido significativamente. El sistema económico mundial parece no interesarse por la desigualdad y la superación de la pobreza sino más bien alimentarse y reproducirse con ellas. ¿Se puede en este contexto dar por sentado que habrá una estabilización y disminución de la población mundial en los próximos cincuenta o cien años?www.joseluislezama.com

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