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Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales

Dr. José Luis Lezama
Profesor-Investigador / Professor -Researcher
Director del Seminario Interdisciplinario sobre Estudios Ambientales y del Desarrollo Sustentable / Director of the Interdisciplinary Seminar on Environmental and Sustainable Development

jlezama@colmex.mx

jueves, 18 de septiembre de 2014

Hilary Clinton y la Geopolítica del Fracking


Sábado 20 de Septiembre de 2014


Hilary Clinton y la Geopolítica del Fracking


José Luis Lezama

La instrucción de Hilary desde el Departamento de Estado a todas las embajadas norteamericanas del mundo fue clara, no había cabida para la duda o los titubeos; se trataba de crear a escala mundial un ambiente propicio, un clima favorable, una nueva fiebre del oro alrededor del Shale Gas y del Fracking. Primero destinar recursos para la exploración de las reservas existentes en cada país; después dejar en manos de la mercadotecnia y los medios de comunicación la tarea de divulgar a escala global las virtudes, las bondades, las inmensas capacidades redentoras de esta nueva revolución energética que estaba a punto de nacer; inducir, sensibilizar a los países, a sus gobernantes, a sus líderes, a su clase económica y política, a sus expertos, sobre el Shale Gas y el Fracking como la verdadera apuesta al futuro para las naciones y para la gente, a la cual aguardaba un futuro de prosperidad y bienestar. La orden incluía una estrecha colaboración con las grandes firmas petroleras, Chevron entre las más activas y favorecidas, pero de ninguna manera la única. Había que sensibilizar al mundo sobre las capacidades no sólo económicas, sino también liberadoras del Shale Gas.
El propósito no era sólo liberar a Estados Unidos de la dependencia de las exportaciones de hidrocarburos, también salvar a Europa, tanto a Europa Oriental, a los antiguos aliados de la Ex Unión Soviética, como a la Europa Occidental de la tiranía del gas ruso. La acción salvadora incluye por supuesto al mundo no desarrollado, a los países pobres; venderles la idea de que nadan en un mar de Shale Gas listo para ser explotado y para conducir a los pueblos al desarrollo, a mejores condiciones de vida.
En Europa, a cambio de la liberación del gas ruso y del petróleo árabe, las compañías petroleras han obtenido grandes concesiones de tierra para la extracción de estas riquezas que yacen ociosas en el subsuelo. ¿Qué mejor oferta para los países que carecen de hidrocarburos convencionales que la posibilidad de la independencia y autosuficiencia energética? Los países de Europa del Este han padecido por motivos políticos no sólo altos precios, sino cortes del suministro del gas ruso en pleno invierno, cuando el margen de negociación se reduce dramáticamente.
La estrategia de Hilary no se redujo a promover y comerciar hidrocarburos. Se trata también de vender nuevos posicionamientos políticos en el orden regional y mundial, de debilitar a países rivales o enemigos, como en los hechos está ocurriendo con Rusia y la petrolera Gazprom. Una Europa autosuficiente en materia de energéticos es una Europa que se reposiciona ante Rusia y ante todos sus proveedores de gas y petróleo. Se venden pues también los nuevos equilibrios económicos y políticos, y se vende la tecnología de la Fractura Hidráulica, de la cual Estados Unidos tiene el monopolio.
Los representantes de Estados Unidos en el extranjero han allanado el camino a las petroleras, les han facilitado los contactos con los altos círculos económicos y políticos de los países especialmente seleccionados para promover la nueva revolución energética. Han promovido reuniones de carácter político, económico, financiero y técnico en los que se ponen en contacto los agentes claves a nivel nacional con las compañías petroleras y con el mundo de los expertos en los distintos aspectos técnicos del Shale Gas. Algunas reuniones se llevan a cabo en los ámbitos nacionales; otras se realizan en Estados Unidos.
No obstante, la estrategia del Fracking no siempre encuentra un camino fácil. En algunos países enfrenta la protesta ciudadana. Rumania, Polonia y Bulgaria escenificaron una fuerte oposición pública. El parlamento de Bulgaria decretó una moratoria; Francia lo prohibió, Alemania muestra dudas y en el Reino Unido está sometido a un gran escrutinio público por los efectos colaterales que provoca. Por otra parte, la magnitud de las reservas anunciadas no guardan muchas veces relación con la realidad. En Polonia fueron exageradas; hoy día se sabe que el Shale Gas que descansa en el subsuelo no sólo es mucho menor que el que se hizo público, sino que su extracción no es viable económicamente.
Parte de la estrategia consiste en  destacar las bondades y ocultar sus aspectos negativos, su alto costo social y ambiental; el problema de escasez y contaminación de agua que genera; el metano que emite y que repercute en el cambio climático que dice combatir, la radiactividad que brota de las rocas agrietadas, las toneladas de sustancias químicas que se usan para la fractura hidráulica; el daño a los ecosistemas, a la agricultura y a quienes de ella dependen. No obstante, quién puede parar al Shale Gas y las virtudes que la mercadotecnia le atribuye, quién puede resistir  el futuro promisorio que ofrece, sobre todo cuando abunda en el mundo la desesperanza, y la pobreza y desigualdad extienden raíces. Son estos tiempos propicios para sembrar ilusiones y repartir paraísos.
@jlezama2


Nota. Para abundar en la fuente de este artículo consulte: How Hilary Clinton’s State Department sold fracking to the world. The Guardian 10/IX/2014.

2 comentarios:

Gerardo Saúl García Cornejo dijo...

Cualquier propósito que nazca de los intereses económicos, políticos y sociales de la hegemonía a la que sirve la señora Clinton, debe verse con suma desconfianza, más allá de la vida deficitaria, precaria o de plano, de extrema pobreza.

¿Por qué dejar fuera, por ejemplo, la energía nuclear? Es más, mucho más barata y muy poderosa, fuera de tabúes de un falso peligro de radiación.

La energía fósil, no queda desperdiciada cuando no se explota. Tiene un propósito biológico, ecológico y de equilibrio natural. Lo contrario, su explotación, sí causa desequilibrio, tanto natural, como humano, social, político y económico...
Saludos Dr. Lezama y gracias por su artículo.

Nancyta dijo...

Con la idea de ser más proactivos con respecto del cuidado del medio ambiente nosotros ciudadanos comunes, ojalá pudiera ampliar lo referido a las consecuencias del fracking, algo muy vendido acá en el Nte de México. Sería de gran ayuda, la gente está desinformada.