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Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales

Dr. José Luis Lezama
Profesor-Investigador / Professor -Researcher
Director del Seminario Interdisciplinario sobre Estudios Ambientales y del Desarrollo Sustentable / Director of the Interdisciplinary Seminar on Environmental and Sustainable Development

jlezama@colmex.mx

sábado, 12 de febrero de 2011

Especulación alimentaria y revuelta

Reforma

Sábado 12 Febrero 2011

Especulación alimentaria y revuelta

José Luis Lezama


Las noticias sobre los daños por heladas a las plantaciones de maíz en Sinaloa y el desabasto que esto provocará en el país resultan preocupantes ya que ponen a México en manos de un fluctuante y voraz mercado mundial de cereales, el cual ha registrado un alza continua durante los últimos siete meses (Reforma, 10/02/2011). De julio del 2010 a febrero de 2011 la tonelada métrica de maíz pasó de 163.92 a 280.41 dólares. El argumento de las autoridades federales de México para asegurar que el país estaba blindado contra los altibajos de los precios de los alimentos, especialmente del maíz, ha perdido validez puesto que no tendrá lugar la cosecha de 25.2 millones de toneladas pronosticadas, la cual se suponía suficiente para el abasto nacional.

Otra medida que tomó el gobierno de México junto con los productores de tortillas fue la compra a futuro de 50 mil toneladas de maíz para cubrir el consumo de tortillas durante el 2011 (Milenio, 20/01/2011). Otras fuentes registran adquisiciones del gobierno de México en el mercado de futuros por 4.2 millones de toneladas (FAO, 3/02/2011). Sea la cantidad que fuera, y si la caída de la producción nacional de maíz para este año se confirma, obligará a grandes desembolsos para importar maíz blanco, el cual es especialmente escaso y caro dada su limitada producción mundial, la que se estima en un promedio de 60 o 70 millones de toneladas al año. El maíz que más se produce en el mundo es el amarillo, el cual se destina a biocombustibles y a la cría y engorda de animales. Estados Unidos es el primer productor de toda la producción mundial, con 307 millones de toneladas al año, le sigue China con 166 millones. México produce 24 millones de toneladas al año (PNUD, 2010).

México no es un gran importador de maíz blanco, pero sí del amarillo, el cual es utilizado como alimento para pollos y, sobre todo, para la inmensa producción de cerdos que se ha registrado en el país en los últimos años. El aumento en los precios internacionales del maíz, sea aquel que directamente se utiliza para producir tortillas o el que se destina a producir carne, afecta al precio final de los alimentos. No hay forma de escapar a las burbujas inflacionarias creadas por el acaparamiento efectuado por los grandes especuladores que operan en los mercados mundiales.

Una de las hipótesis más aceptadas hoy día sobre la subida del precio de los alimentos y materias primas, y sobre todo sobre su volatilidad, tiene que ver con la entrada masiva de miles de millones de dólares de capital especulativo al mercado de los comodities, como consecuencia del colapso de los mercados en los que operaban anteriormente, como fueron los casos de la caída de dos importantes mercados: el de los llamados Negocios por internet (dot-com market), que afectó severamente al Nasdaq en el 2001, y la debacle del sector inmobiliario que provocó la crisis del 2008. Carlos Marichal en su más reciente libro: Nueva historia de las grandes crisis financieras, una perspectiva global, 1873-2008, brinda, entre otras cosas, una espléndida y minuciosa explicación de la última gran irrupción del capital especulativo que arrancó a mediados de los años ochenta con el llamado proceso Big Bang, provocado por la gran desregulación de los mercados de cambios y de valores que tuvo lugar en uno de los centros que comandan la economía mundial, la llamada the City de Londres, a lo cual se suman reformas similares en Estados Unidos. Estos capitales especulativos ya habían mostrado su efectividad para desestabilizar los mercados y las economías del mundo al provocar, entre otros colapsos, la crisis financiera en México en el 2005.

El alza de los productos en el mercado mundial aparece cada vez menos provocado por un problema de escasez de alimentos y materias primas, sino más bien resultado de la abundancia de capitales ociosos que, al incursionar en el vital terreno de los alimentos, se están convirtiendo no sólo en factores de desestabilización financiera sino sobre todo de inestabilidad y convulsión política.

Las causas que han provocado las revueltas sociales en Jordania, Yemen, Egipto y Túnez guardan algún parecido con lo que ocurre en la realidad mexicana actual, lo que debería preocupar a los hombres de poder en México: alzas de precios en alimentos y combustibles, una inmensa, profunda y sistemática corrupción, grandes déficits democráticos en aspectos básicos de la convivencia social, una gran lejanía y falta de identidad entre gobernantes y gobernados, atropellos desde el poder, falta de oportunidades para los jóvenes, privatización de bienes públicos, y amenazas constantes a la libertad de expresión, como lo demuestra el caso de Carmen Aristegui, considerada como persona non grata por las fuerzas más oscuras del aparato gubernamental mexicano. En México además se añade la violencia, la inseguridad y el poder del narcotráfico como factores que alimentan el descontento social.

jlezama@colmex.mx

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