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Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales

Dr. José Luis Lezama
Profesor-Investigador / Professor -Researcher
Director del Seminario Interdisciplinario sobre Estudios Ambientales y del Desarrollo Sustentable / Director of the Interdisciplinary Seminar on Environmental and Sustainable Development

jlezama@colmex.mx

sábado, 3 de noviembre de 2012

Comandante Obama

Reforma

Sábado 3 Noviembre 2012

Comandante Obama

José Luis Lezama

La Supertormenta Sandy se ha convertido en factor político en la inminente elección presidencial estadounidense. Le ha dado la oportunidad al presidente Obama de desplegar habilidades de comandante en jefe. No obstante, podría también sacarlo de la Casa Blanca con cualquier manejo mediático equivocado que pudiera herir la sensibilidad del electorado. Para empezar Sandy ya sacó del abandono político gubernamental y electoral al embarazoso tema del cambio climático. Hoy día todos se preguntan qué parte jugó el cambio climático en la fuerza inusitada que adquirió la tormenta.
Sandy es considerada una tormenta Híbrida, lo cual significa que es una extraña combinación de distintos factores, entre los cuales expertos climáticos como Kevin Trenberth del National Center for Atmospheric Reseach en Boulder, Colorado,  la califican como una mezcla de diversos sistemas climáticos, un calentamiento excesivo de las aguas del océano Atlántico Occidental y la alarmante pérdida del hielo marino en el Ártico, probable responsable del efecto de “bloqueo” del flujo  de las corrientes atmosféricas en Groenlandia, que desviaría la ruta de las tormentas hacia costas americanas.
Las opiniones de los expertos no son unánimes; Kerry A. Emanuel del Tecnológico de Massachusetts señala que, al conocerse poco sobre las tormentas Híbridas, no se sabe si aumentarán en número e intensidad conforme avanza el cambio climático. Estas tormentas, a su entender, se forman y deben su fuerza a la conjunción de dos poderosas fuentes de energía: las que dan origen a los huracanes y las que provocan las tormentas de invierno. Jennifer  A. Francis, climatóloga de Rutgers University, quien sostiene que el efecto del derretimiento del Ártico está alterando las corrientes atmosféricas y aumentando el riesgo climático, opina que el número de estas tormentas Híbridas aumentará.

            Todos los estudios y pronósticos de los climatólogos estadounidense han insistido desde hace años en la vulnerabilidad de Estados Unidos ante el cambio climático. No obstante, nada fue suficiente para pasar de los abundantes y rigurosos diagnósticos a las acciones concretas. Sandy, en cambio parece estar teniendo la resonancia social y política requerida para sacar al cambio climático del olvido forzado en el que lo han mantenido los gobernantes y las corporaciones  petroleras y mineras.
El 26 de marzo del 2009, los antiguos aliados ambientalistas del candidato Obama, fueron invitados a una reunión  off the record en la Casa Blanca, donde suponían iban a escuchar el refrendo de las promesas ambientales de campaña. Por el contrario, el llamado Equipo Verde del presidente les informó de un cambio de rumbo sobre el tema climático. La severidad de la crisis del 2008 hacía necesario sacrificarlo; los esfuerzos había que concentrarlos en la recuperación económica y en la generación de empleos; los costos del combate al cambio climático eran muy altos para que la economía americana lo pudiera asumir, sobre todo en el contexto no sólo de la crisis, sino de la brutal competencia en el mercado mundial, particularmente con China e India. El mensaje fue que habría que cambiar el discurso, sumar las voluntades de la ciudadanía y no confrontarse con los grandes factores de poder; por lo tanto se empezaría a hablar más bien de una “economía limpia generadora de empleos”, que tenía para la ciudadanía y grandes corporativos un mayor sex appeal, (The Guardian 1/XI/2012). De allí también el ruido mediático mundial dado al tema de la “economía verde”, que en Rio + 20 alcanzó su consagración.
Sandy devastó parte de la costa noreste de la Unión American  y está dejando claro testimonio de su influencia política. El gobernador de Nueva Jersey Chris Christie, republicano estrechamente asociado con el candidato Romney y aspirante a la reelección y la presidencia en el 2018, no desperdició alabanzas hacia el desempeño del presidente Obama.
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, tránsfuga político, declaró el jueves pasado que votará por Barack Obama. Pero lo más importante fue que puso de nuevo en la escena política al cambio climático. Romney no sólo lo eliminó de su campaña, sino que lo ridiculizó en la convención republicana, para hacerse el gracioso con los hombres fuertes de su partido, sobre todo con los del Tea Party, para quienes negar el cambio climático es parte de su sentido de pertenencia. El presidente fue advertido desde el inicio de su administración que, hablar a favor del combate al cambio climático, significaba cancelarse los votos de algunos estados claves para su posible reelección.
El manejo político de la catástrofe será crucial. Romney no puede atacar al presidente en este tema y el presidente no puede siquiera dar la mínima señal de que se beneficia políticamente de la tragedia. No obstante, a la hora de emitir el voto, Sandy estará presente, mostrando las sutilezas de que puede valerse la naturaleza para ejercer sus derechos políticos. www.joseluislezama.com

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