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Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales

Dr. José Luis Lezama
Profesor-Investigador / Professor -Researcher
Director del Seminario Interdisciplinario sobre Estudios Ambientales y del Desarrollo Sustentable / Director of the Interdisciplinary Seminar on Environmental and Sustainable Development

jlezama@colmex.mx

viernes, 8 de agosto de 2014

La Fiebre del Fracking

Sábado 9 de Agosto de 2014


La Fiebre del Fracking

José Luis Lezama

El presidente de México no está solo; su entusiasmo por la Reforma Energética y el Shale gas, que en apariencia abunda en el subsuelo mexicano, especialmente en algunos estados del norte en los que la escasez de agua posee rasgos dramáticos, es compartida por otros jefes de Estado y por las grandes compañías petroleras. Los argumentos de los gobiernos y las corporaciones en distintas partes del mundo son idénticos; en México se repiten de memoria, el futuro es promisorio, incluso para los pobres; no habrá daño a la naturaleza: “sólo se trata de hacer bien las cosas”.
            ¿Cómo un aparato político y de gobierno que viola las reglas básicas de la democracia, que recurre a la corrupción para su funcionamiento, que no es capaz de proteger a sus ciudadanos y a los de otros países que transitan por el territorio nacional, en el que la cultura del moche  florece en las esferas públicas y privadas y donde las relaciones entre bandas criminales y clase política fluye de manera ostentosa, puede garantizar el Imperio de la Ley?
Bajo estas condiciones la Reforma podría equivaler a la legalización de una especie de acumulación originaria de capital, similar a lo ocurrido en Rusia después de la caída del régimen soviético y de la privatización de las empresas y compañías en poder del Estado. Una acumulación caracterizada por el despojo, la corrupción y legitimada por un aparato y discurso jurídico en apariencia equivalente al de una democracia desarrollada.
            La fiebre del fracking producirá riqueza y ganadores; aumentará la rentabilidad y creará nuevos ricos. Ganarán los poseedores de la tecnología; ganarán los dueños del gran capital, las corporaciones petroleras internacionales, las compañías productoras de los millones de toneladas de sustancias químicas que posibilitan la fractura del material sedimentado del subsuelo para liberar el gas o el petróleo. Ganarán los cabilderos y los intermediarios políticos mexicanos que facilitan la construcción del marco legal  que hace posible la entrada del capital privado en todos los ámbitos de la producción de hidrocarburos, como los premios monetarios a diputados y senadores lo muestra; ganarán los lideres sindicales y los directivos de las empresas públicas y privadas que posibilitan o facilitan la transición; ganarán diversas compañías nacionales e internacionales relacionadas.

            Pero lo que más habrá será perdedores. Perderán los campesinos y pequeños productores cuyas tierras serán ocupadas si tienen la buena suerte de contener petróleo. Perderán los productores agrícolas y la población en general por el desvío y contaminación del agua requerida por la agricultura y el consumo humano para cubrir las grandes necesidades de agua del fracking.
La fractura hidráulica de las rocas efectuada en cada pozo requiere de alrededor de 250 toneladas de sustancias químicas, muchas de ellas de alto riesgo para la salud y los ecosistemas, algunas con alto potencial carcinogénico. En Pensilvania, se prohibió la actividad extractiva de un pozo por contaminar con metano el agua potable. En una investigación ordenada por el Congreso americano se encontró que las compañías de petróleo y gas inyectaron millones de litros de químicos peligrosos y carcinógenos en los pozos de 13 estados, entre 2005 y 2009 (The NYT, 16/IV/2011). En mayo del 2013 el presidente Obama lanzó una iniciativa para regular la explotación del Shale gas, en la cual les ratificó a las compañías petroleras y químicas el derecho a la secrecía de las sustancias utilizadas.
            También perderán los ecosistemas. Los acuíferos y las aguas superficiales se verán seriamente disminuidas, afectando los ciclos del agua que sirve al mantenimiento del sistema de la vida en general y la contaminación por sustancias químicas dañará o eliminará especies de animales y plantas.
En los círculos del poder económico nacional y mundial no se  tiene idea ni sentimientos de nación,  tampoco del bienestar humano. Mucho menos les importa la naturaleza. Las personas son consumidores y factor de producción; la naturaleza es insumo, materia prima, fuente de ganancias.
Nadie quiere ver hoy día el costo de tanta bondad. Algo de lo que no se quiere hablar demasiado cuando la fortuna parece sonreír. No se trata sólo del dudoso beneficio para los pobres que la explotación del petróleo y gas Shale promete, son además los millones de litros de agua que cada pozo perforado requiere para el fracking, las venenosas sustancias tóxicas que se utilizan en la fractura de las rocas, las cuales amenazan de contaminación a los acuíferos, la materia radiactiva que puede salir a la superficie con la perforación de las rocas, la actividad sísmica que se genera, el problema de escasez de agua que regularmente caracteriza a las zonas de explotación, la extinción de especies y los daños a la salud humana por la contaminación química de las aguas, aire y suelos.
Página: joseluislezama.com

Twitter; @jlezama2

4 comentarios:

Gerardo Saúl García Cornejo dijo...

Lo más triste de toda esta situación, es que TODOS tenemos participación por acción u omisión, por indiferencia, etc., y sigue vigente la sentencia: "Los pueblos, tienen el gobierno que se merecen".

El objetivo salinista, concretado ahora por EPN y quienes estén detrás, se hará a pesar de cualquier oposición -al fin aislada- pues el grueso de los afectados sólo se darán cuenta de que cada día están más sumidos en su pobreza, y muy distantes de los "triunfos" del gobierno federal.

Las candidaturas mal llamadas ciudadanas, y mejor dicho apartidistas, tampoco servirán si es que pegan. No se trata de pesimismo a ultranza, sino de cruda realidad.

No se si la ola de descontento llegue a explotar como una revolución fratricida -con la que no comulgo- pues cuando no hay para llevar comida a la mesa, todo puede pasar.

Por eso ahora -la desleal postura con los mexicanos- de la "campaña" pro mejorar el salario ínfimo, del PAN, es nada más que un vil distractor.

Todos sabemos por propia experiencia o sentido común, o buen sentido, que el SMG, no alcanza y los dueños del capital con ideología capitalista, luego luego dicen que un aumento sería nocivo para la economía. Cuando sí hay mejor ingreso digno o no -lo qué es muy subjetivo y relativo- habrá más compras en beneficio de los vendedores de bienes y servicios, denvolviéndoles sus inversiones con ganancias. Todo consiste en sumar, por ejemplo, tres salarios mínimos, no un porcentaje al salario que sí, dispararía las obligaciones contratadas bajo ése esquema.

En fin, mientras estemos inmersos en ese círculo vicioso de la corrupción institucional y ciudadana, que va desde la más mínima hasta la más grande acción, será como alimentar a las ratas que viven en la merced, que parecen conejos...

Saludos Dr. Lezama y gracias por su artículo.

Xochitl garmendia cedillo dijo...

X. Garmendia C.
Muy buen artículo doctor Lezama, describe lo que apenas vislumbramos será en México la reforma energética. En Estados Unidos, hay testimonios y todo un movimiento conocido como "gasland",(se filmó una película Ver en:http://www.gaslandthemovie.com/) y no han podido suprimir este tipo de explotación. Los Estados del Norte de los Estados Unidos, son los que han reaccionado, pero a mi parecer, porque allá viven los ciudadanos de 1a, el resto del país no ha podido avanzar. Como lo señala Gerardo Saúl Cornejo, todos somos cooresponsables, por no hacer nada. La realidad es que poco podemos hacer cuando se ha tomado la decisión por los poderes ejecutivo y legislativo de sacar adelante la reforma. Hubo manifestaciones y presentaciones en el Senado por parte de un grupo anti fracking, y no fueron tomados en cuenta. Hubo oídos sordos, y una obediencia ejemplar por parte de los actores políticos. Los daños que causa, se verán a corto plazo irremediablemente. Los perjudicados a corto plazo, supongo tendrán que reaccionar, cuando se vean despojados de sus tierras, sea cualquier título que se le dé.Los demás sentiremos los efectos nocivos, cuando tal vez sea demasiado tarde. A mi parecer lo que es cierto es que todo va a subir de precio, y ni subiendo el salario mínimo que como bien se dice en el primer comentario, "no va a cambiar mucho", no deja de ser mas que un distractor, "a ver quién se lo cree". Porque no lo subirán, por las razones que siempre se dan, aumentaría la inflación y es lo que menos se quiere tocar. Impotencia y frustración, es lo que se siente.

Venus dijo...

Excelente nota Dr. José Luis Lezama.
He investigado mucho sobre la fractura hidráulica y hay muchas investigaciones científicas que comprueban el daño que le hacen al medio ambiente.Esta semana tan solo con las mineras de Durango y Sonora que derramaron tóxicos en los ríos es muy grave el daño que hicieron al medio ambiente y piensan que con una multa se resuelve todo, ¿entonces que nos espera con el fracking? Y los políticos siempre mencionan en las entrevistas que no pasará nada, que todo será controlado, la verdad que se deben de documentar y ver ejemplos como Francia que está totalmente prohibido en ese país. Es urgente que haya expertos en el tema, porque esto nos va a llevar a un desastre ecológico muy grave.Le mando afectuosos saludos y gracias por compartir su comentario.

jose luis lezama dijo...

Venus, deberías dar a conocer lo que has estudiado del tema. Respecto a lo otro que mencionas, en este Blog escribí un artículo llamado: Río Sonora; espero te interese. Saludos