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Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales

Dr. José Luis Lezama
Profesor-Investigador / Professor -Researcher
Director del Seminario Interdisciplinario sobre Estudios Ambientales y del Desarrollo Sustentable / Director of the Interdisciplinary Seminar on Environmental and Sustainable Development

jlezama@colmex.mx

sábado, 14 de enero de 2012

Borges en el Bordo Poniente

Reforma

Sábado 14 de Enero de 2012

Borges en el Bordo Poniente

José Luis Lezama


        El cierre del Bordo Poniente no sólo expuso el problema de la basura que enfrenta la ciudad de México. Exhibió también un sistema de planeación inoperante y ausencia de una concepción moderna en el tratamiento de los desechos urbanos. La crisis muestra con claridad no sólo la inexistencia de un Plan B para hacerle frente a las consecuencias del cierre del Bordo Poniente, sino incluso de un Plan A. Este último, hubiera consistido en contar con instalaciones adecuadas para sustituir al Bordo Poniente, un número de basureros o “rellenos sanitarios” con capacidad para alojar los desechos que la capital produce: la acumulación de basura en la ciudad y su depósito por la autoridad en tiraderos provisionales inadecuados, son una prueba de que no existía tal plan. Un Plan B, que hubiera consistido en negociar previamente con los municipios conurbados una política reginal de desechos, tampoco existió, puesto que no sólo fueron los habitantes de esos municipios, sino también sus autoridades quienes se opusieron a tal posibilidad, lo cual da cuenta de la inexistencia de negociaciones o acuerdos previos a nivel metropolitano.
La idea misma de “crisis de la basura” que maneja el ejecutivo local es además de ambigua y confusa, auto descalificadora: “Se dice: ‘bueno, es que se tiene una crisis mayor de basura’. Yo no diría eso. Una crisis mayor de basura es que no hubiéramos tomado ninguna medida previa; entonces no se habría podido cerrar o pensar en cerrar el Bordo Poniente” (Reforma 11/I/2012). La acumulación de residuos para la cual no se contaba con un destino final, es parte de los hechos que demuestran que no se tomaron medidas previas. El jefe de gobierno argumenta contra sí mismo. La prueba que ofrece para demostrar que sí había tomado medidas, es el hecho mismo de haber ordenado el cierre del Bordo; es decir, tautológica; el cierre del basurero es mostrado como la evidencia de las previsiones tomadas. Borges procede de la misma manera en el Informe de Brodie: la existencia de un hormiguero demuestra el poder de los brujos para convertir a los hombres en hormigas.

Para el jefe de gobierno, las prioridades en este momento son la utilización y licitación del metano proveniente de la basura acumulada. Una cuarta prioridad son los tiraderos clandestinos. Esta forma de priorizar no sólo falta a la lógica, también conduce a toma de decisiones equivocadas; denota además fallas profundas de planeación. El metano de los tiraderos es resultado de una concepción errónea que ha predominado durante muchos años en la gestión de los residuos, es consecuencia de un enfoque y tratamiento equivocado de la basura que en el mundo desarrollado empieza a cambiar. El metano que se emite en los basureros es resultado de una causa anterior, la cual debe atacarse primero, o al menos simultáneamente, pero sobre todo a largo plazo y con criterios de sustentabilidad. La captura y utilización del metano no debe descuidar otras urgencias y prioridades, como son la construcción de vertederos sanitaria y ambientalmente adecuados. Por otra parte, la basura, su composición y su proceso de degradación no es sólo un problema de contaminación atmosférica; afecta también los suelos y el agua.
Desde hace algunos años se ha venido imponiendo el principio de Basura Cero (Zero Waste), de una sociedad de cero desechos. Esta idea lleva implícita la desaparición de la noción misma de basura, pretendiendo emular los ciclos de la naturaleza, en donde los desechos no existen y combatir el principio lineal con el que funciona la sociedad industrial en la cual, una parte sustancial de los recursos se desperdicia y extingue, transformándose también en sustancias peligrosas para la vida humana y los ecosistemas.
Una sociedad Basura Cero es una utopía, no obstante se plantea como una metáfora para dar cuenta de las diversas posibilidades y estrategias que se pueden poner en práctica para eliminar o reducir los desechos, reusándolos y reciclándolos, incluso donde se genera, alimentando así los ciclos productivos, convirtiendo el desperdicio en materia prima, composta o energía eléctrica.
En el Reino Unido, donde se recicla el 34 por ciento de la basura, se han implementado medidas para premiar a los hogares que reciclan y producen menos desechos y penalizar a los que generan más. Existe un impuesto por el uso de los vertederos, programas de educación y diversos estímulos para reciclar. En Estados Unidos muchas empresas se acercan a la meta ideal de cero basura.
Las propuestas de Marcelo Ebrard para enfrentar la crisis de la basura parecieran tener algo de estos principios, no obstante, no dan indicio de formar parte de alguna estrategia o programa comprensivo para enfrentar el problema, surgen de la improvisación y en medio de una crisis que ha sorprendido a los funcionarios locales, mostrando las serias limitaciones conceptuales y operativas de las que adolecen sus instancias de gestión. Página Internet: www.joseluislezama.com

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