.

.

Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales

Dr. José Luis Lezama
Profesor-Investigador / Professor -Researcher
Director del Seminario Interdisciplinario sobre Estudios Ambientales y del Desarrollo Sustentable / Director of the Interdisciplinary Seminar on Environmental and Sustainable Development

jlezama@colmex.mx

sábado, 25 de febrero de 2012

Quadri, mártir verde

Reforma

Sábado 25 de Febrero de 2012
Quadri, mártir verde
José Luis Lezama

Por algún motivo, tal vez como parte ya de nuestra cultura política, reflejo quizá de nuestras muy bajas expectativas en materia de calidad de vida, expresión acaso de una idiosincrática resignación ante cualquier catástrofe, pero el hecho es que la causa ambiental, las demandas por el medio ambiente, las que se plantean para enfrentar el severo agotamiento y deterioro de los recursos naturales y de la calidad de vida de millones de personas, aparece en el imaginario de algunos actores de la clase política como algo irrelevante, que hay que añadir a las plataformas partidistas para estar a la moda.
Las ambientales aparecen ante estos personajes, como demandas producto del ocio y la frivolidad, o peor aún, como reivindicación únicamente buena para la simulación, para el intercambio mercantil de favores. La causa ambiental es capitalizada, extraída de sus verdaderos defensores y puesta en el mercado para venderla al que pague más. No sólo se traiciona así la confianza de los ciudadanos y electores simpatizantes de lo ambiental, sino que también se usurpa y negocia con este capital político mediante alianzas o componendas, sobre todo con los dos partidos políticos que dominan el escenario nacional. El PVEM y el PANAL son casos ejemplares de estas prácticas. El PVEM, por ejemplo, representa a todo menos lo ambiental. En situaciones políticas de alta competencia, en casos en los que los resultados electorales se pronostican como muy cerrados, las lealtades, las alianzas, el voto de partidos como el verde adquiere un precio muy elevado en el mercado. El nacimiento y operación de estos partidos en el escenario político nacional se debe al chantaje, al oportunismo, al deseo de acaparar los inmensos recursos financieros en juego, a la intensión premeditada de contrarrestar o eliminar enemigos, a quienes pudieran retar el dominio de las fuerzas políticas que monopolizan el dinero y el poder, sobre todo las que se expresan en los partidos que han gobernado el país en las últimas décadas. Así medraron también el PFCRN y el PSN.

            El mensaje que este juego sucio con el voto, y con el voto verde en particular, deja en la ciudadanía es que el medio ambiente es simple escenario para el despliegue de las conductas más mezquinas. No es sólo la imagen de los representantes políticos lo que se deteriora, sino que de paso la demanda ambiental misma resulta ridiculizada, rebajada a un espectáculo denigrante.
            La llegada de Gabriel Quadri como candidato del PANAL a la presidencia de la república, quiéralo o no, se suma a esta farsa y a este comercio. Tal vez pocos, fuera del tema ambiental, saben que ha sido activista, funcionario público y consultor privado sobre temas relacionados con el medio ambiente. Su presencia pública la debe a su involucramiento con los temas ambientales. Es lógico pues suponer que lo ambiental será una de sus banderas en la contienda presidencial. Sus posibilidades de lograr la presidencia son nulas; no es esa pues su apuesta política. Independientemente de los altos principios que pudiera alegar para entrar en la contienda electoral, la reputación del partido que lo postula define absolutamente al candidato ante los ciudadanos. Sean los que fueran sus motivos, primero necesita contribuir a mantener el registro del partido. Para lograrlo, entre otros, apelará al voto verde. Allí existe una base electoral constituida por todos aquellos que se sienten decepcionados, engañados o no representados por el PVEM. No obstante, dada la naturaleza del partido que lo postula, Quadri no podrá aparecer como una auténtica alternativa a la usurpación de la causa ambiental por parte del PVEM. Su oferta política será otra simulación, la repetición del engaño y la hipocresía, de nuevo la degradación de la causa ambiental.
Es tal vez porque su búsqueda no es la presidencia, que lo atrajo la candidatura de un partido que no la puede obtener pero que, a pesar de su historia y dudosa reputación que Quadri debe conocer, parece poder ofrecer facilidades para acceder de manera expedita al éxito y la fama. Pudiera ser, no obstante, que Quadri amara a tal punto al medio ambiente que, para defenderlo y difundir su evangelio, hubiera estado dispuesto a pasar el martirio de la vergüenza pública y el desprestigio de la postulación del PANAL. Lo más probable es que su partido, colocado hoy día igual que su líder en un aislamiento político, haya optado por la especulación electoral, esperando que la guerra sucia que se avecina entre las principales fuerzas políticas provoque un empate virtual entre los candidatos punteros, a tal punto que la declinación del PANAL a favor de uno de ellos pudiera adquirir una alta cotización, un precio de mercado elevado, merecedor de compensaciones en el gabinete del candidato triunfante. Es este el contexto, el argumento y probablemente parte de la trama de esa obra de teatro dentro de la cual Quadri ha decidido jugar al papel de candidato. www.joseluislezama.com

No hay comentarios: